Documento Nro 1


ARGENTINA: LO MEJOR ESTA POR VENIR


 
 

Introducción

Personas de diversas extracciones, con distintas trayectorias en el ámbito político, económico, social, cultural y académico, hemos decidido unir nuestros esfuerzos y los aportes cualitativos que podamos llevar a cabo para consolidar un proyecto de unión nacional, que aspiramos coadyuve a generar una esperanza activa y movilizadora para la ciudadanía de Córdoba y del país.


 
 

Principios liminares

 
Hoy, en medio de tanta confusión de ideas, ideologías y discursos -en una sociedad argentina que se ha vuelto excesivamente controversial- pretendemos que nuestro mensaje sea claro e iluminador: orden, transparencia, progreso, libertad, respeto por la ley, seguridad jurídica y apertura al mundo, en el marco del respeto al principio de subsidiariedad que inspira nuestro federalismo y que constituyen los verdaderos pilares para establecer un principio de solidaridad estable.


 
 

Convivencia social

 

Advertimos con preocupación la degradación de nuestro sistema de convivencia social por el aumento de la delincuencia, la complejidad de los delitos y el influjo de redes internacionales de crimen organizado operando sobre nuestro territorio con sorprendente impunidad. La tarea básica y esencial de la política es asegurar la vida y la propiedad de sus habitantes. No poder cumplir con este mandato que hace a la existencia misma del Estado habla de la precariedad y la ineficacia de nuestras estructuras gubernamentales.

Los problemas de convivencia también se proyectan a otras esferas de la sociedad, al calor de relatos excesivamente confrontativos y maniqueos, sin fundamentos sólidos y que pueden terminar en enfrentamientos innecesarios entre hermanos. No podemos seguir alimentando la lógica “amigos-enemigos” desde el discurso político. Convocamos a recuperar la convivencia pacífica y tolerante entre los argentinos para alcanzar el progreso de largo aliento. No se trata de provocar una dialéctica artificial y provocativa entre un supuesto modelo “liberal-republicano” y otro populista y nacionalista, sino de comprender que la convivencia social y la armonización de los intereses divergentes de una sociedad plural sólo se logra a partir del respeto irrestricto por las Instituciones por cuya consolidación ha corrido sangre de muchos argentinos a lo largo de nuestra historia.


 
 

Superar la pobreza
como prioridad

 

Traemos a este espacio también las necesidades y preocupaciones de la gente más humilde y necesitada, que se suman a las injusticias y contradicciones que debemos sufrir todos los argentinos más allá de nuestra condición económica, por atropellos, ineficiencias y corrupciones del Estado en todos sus niveles, de instituciones públicas que no funcionan correctamente y el avance de sectores corporativos en desmedro del bien común.

Es importante seguir fortaleciendo la institución de la familia y los valores comunitarios. La transformación de las realidades de las familias pobres y excluidas debe constituirse en nuestra prioridad y nuestra urgencia como Nación. Repudiamos que ciertas estructuras políticas, sigan utilizando a los más humildes para hacer clientelismo a través del descalificable manejo de los fondos sociales.


 
 
Recuperar la confianza
 

En el corto plazo es crucial que vuelva la estabilidad, el crédito y el ahorro a los hogares de los argentinos. Exigimos a los responsables se tomen las medidas adecuadas para que podamos recuperar la confianza que requieren los proyectos de largo aliento, que son los que aseguran fuentes de trabajo formal y desarrollo genuino. Es necesario trazar Políticas de Estado basadas en el consenso y en la prospectiva, que planifiquen mirando al futuro y teniendo en cuenta la responsabilidad intergeneracional.

Esa confianza es la base para poder sumar a la creatividad y versatilidad propia de la idiosincrasia argentina un compromiso mayor con la cultura del trabajo, del esfuerzo, del respeto por las normas, por nuestro prójimo y por el medio ambiente, para aprovechar al máximo las oportunidades que nos ofrece el mundo de hoy.


 
 

Producción
con valor agregado

 
En el marco de la capacitación permanente de las nuevas generaciones debemos ser capaces de brindarles las herramientas para que puedan desarrollarse en plenitud e incorporar valor agregado a nuestras materias primas con productos y servicios que sean competitivos a nivel mundial. El camino será largo pero el horizonte es inclusivo y auspicioso


 
 
Derechos Humanos como
base fundamental
 

Los compromisos por la vigencia de los derechos humanos no se agotan en testimonios respetables, brindados en tiempos adversos. Para ser ejemplares y brindar enseñanzas de cara al futuro, tales testimonios deben ser ajenos a los favores del poder político de turno, pues de lo contrario se desvirtúan en beneficio de intereses ideológicos y/o partidistas.

Por ello, no podemos ni debemos descansar mientras no hayamos asegurado que todos los argentinos son respetados en sus derechos humanos. Ellos requieren menos discursos y más compromiso con servicios efectivos y eficientes de educación, de salud, de justicia y seguridad. La eficacia y la eficiencia en la Gestión Pública deben volver a ser exigencias prioritarias para acreditar un buen gobierno.


 
 

El Federalismo como
proyecto nacional

 

Estamos atentos y preocupados de que nuestro país haya derivado su democracia a un sistema emblemáticamente populista que por ello, paradójicamente, debilita a las instituciones republicanas. Elevamos nuestro reclamo firme y concreto por recuperar la rigurosidad democrática -sus principios y mecanismos de controles y contrapesos- así como el Federalismo auténtico, que es sin duda la mejor fórmula para un país tan extenso y diverso como el nuestro.

Las soluciones no pasan por privilegios, ni favores, ni mucho menos por un Estado Nacional que confisque los recursos de las provincias para luego entregar parte de esos fondos de manera discriminatoria y según su conveniencia política. Sólo lograremos un desarrollo equitativo y sustentable fijando reglas claras, estables, con las garantías de que sean cumplidas por todos, sin excepciones. Resulta frustrante que todavía no hayamos sido capaces de darnos como país el debate necesario sobre la Ley de Coparticipación y una distribución sustentable -y justa para los ciudadanos- de los recursos fiscales y, a tenor de tal debate, asumir las decisiones consecuentes. Tenemos que encarar las materias constitucionales pendientes, en lugar de pensar en nuevas modificaciones interesadas y que atentan contra una de las virtudes más prístinas de la democracia, cual es la alternancia en el poder.

El federalismo es también la garantía de respeto por las distintas realidades productivas de nuestras economías regionales -hoy puestas en jaque por la discrecionalidad e improvisación en el manejo de las políticas económicas por parte del Gobierno Central- así como de las diversas culturas e idiosincrasias que han hecho crecer a la Argentina a lo largo de su historia. El principio de subsidiariedad debe ser el norte que guíe todas las Políticas de Estado en todos los niveles de gobierno. Sin embargo también es necesario advertir que las autonomías provinciales no pueden significar una licencia para irresponsabilidades fiscales por parte de los respectivos actores institucionales.


 
 

Consolidar las
instituciones democráticas

 

Lamentablemente la construcción de un proyecto político nacional, con estos principios y criterios rectores, se distorsiona, se corrompe y se pierde en los personalismos y las visiones acotadas o de corto plazo. Nos preocupan de nuestros gobernantes las conductas propias de un despotismo, que causan miedo, amedrentando a los ciudadanos e impidiendo el disenso. Por el contrario, creemos en un Estado cuya virtud se vertebre a partir del civismo, de manera de garantizar la confianza de cada ciudadano en su libertad, tanto de expresión cuanto de acción.


 
 

Enfrentar la
corrupción estructural

 
Ha llegado la hora de enfrentar la corrupción estructural como una de las principales tragedias que sufre nuestro país. Su dimensión y su gravedad frustran nuestra realización colectiva de manera permanente. Es que la corrupción no sólo afecta a los presupuestos más elementales de la ética sino que distorsiona la justicia de las políticas públicas así como la eficacia de su gestión.


 
 

Promover la
renovación de la dirigencia

 

Nuestra lucha es para que los ciudadanos -hombres y mujeres- de todas las provincias, sin importar su condición social, puedan ser protagonistas de sus propias vidas y artífices de su destino. Insistimos en que la educación es el camino y que de su resultado dependerá nuestro futuro

Posiblemente, la prioridad para revertir tantos años de fracasos en la construcción de un proyecto exitoso para nuestro país, pueda resumirse en la necesidad acuciante de promocionar la irrupción a la vida política de dirigentes capaces. Urge resolver en este sentido los problemas estructurales que afectan a nuestro sistema educativo, particularmente las demagogias que desvirtúan el nivel secundario y universitario, para que vuelva a ser un semillero de ciudadanía y dirigencia comprometida con el bien común.


 
 
La esperanza
vence al miedo
 
La esperanza que ofrecemos vence al miedo que se pretende instalar. Ese es nuestro mensaje federal. Y vamos a llevarlo a cada rincón de la Argentina: desde la Quiaca a Usuhaia; desde Formosa hasta nuestras queridas Islas Malvinas y la Antártida. En cada Barrio, en cada fábrica, en cada pueblo, en cada iglesia, parroquia o templo, en cada organización no gubernamental y en cada institución. Lo mejor está por venir.